Trabajar desde casa puede ser tentador. El teletrabajo es una práctica cada vez más común, especialmente con el contexto sanitario actual donde se fomenta en gran medida. Sin embargo, gestionarlo no es tan fácil como parece. Valemob le revela sus mejores consejos para trabajar bien desde casa.
Los beneficios del teletrabajo
El trabajo desde casa evoca flexibilidad y comodidad. Cuando se gestiona correctamente, es una forma ideal de trabajar para los empleados. De hecho, el teletrabajo tiene numerosos beneficios:
- Ahorro de tiempo significativo: piense en el tiempo que dedica al transporte entre su hogar y su lugar de trabajo. Al trabajar desde casa, ese tiempo puede aprovecharse para otras actividades o para compartir momentos con sus seres queridos.
- Mayor autonomía: aunque mantenga las mismas horas de trabajo que en la oficina, tendrá la posibilidad de gestionar su horario con mayor flexibilidad y organizar su jornada de acuerdo con sus preferencias.
- Mayor eficiencia: si logra crear un entorno de trabajo adecuado y establecer un ritmo adaptado a su estilo de trabajo, es probable que mejore notablemente su eficiencia.
- Mayor comodidad: al organizar su espacio de trabajo según sus necesidades y preferencias, puede optimizar su comodidad, lo que repercutirá positivamente en su desempeño laboral.
Pero a veces es difícil de implementar
Cuando se trabaja desde casa, se tiende a ver solo los beneficios mencionados anteriormente. Sin embargo, no es tan sencillo y se dará cuenta rápidamente de que se enfrentará a varios desafíos.
- Concentrarse: este es probablemente el principal problema que enfrentan los empleados. Es difícil mantener la concentración cuando se está rodeado de distracciones: la comida en los armarios, la televisión, las redes sociales, las tareas domésticas o el ir y venir de las personas con las que se convive.
- Separar la vida profesional y personal: vivir y trabajar en el mismo lugar hace que la línea entre la vida personal y profesional sea muy difusa. La desconexión no resulta tan sencilla como cuando se sale de casa para trabajar.
- La soledad: la vida profesional suele ser sinónimo de interacción social. Las reuniones, los intercambios, los descansos para tomar café con los colegas son momentos importantes de los que se carece al trabajar desde casa, lo que puede generar una sensación de aislamiento.
Estos desafíos varían según la personalidad y las condiciones de vida de cada empleado. Sin embargo, existen consejos prácticos y efectivos para enfrentarlos y trabajar desde casa con mayor tranquilidad.
Nuestros consejos para un teletrabajo exitoso
Tanto en la oficina como en casa, trabajar requiere un entorno adecuado y un nivel de disciplina. Al teletrabajar, no cuenta con un entorno previamente establecido; es su responsabilidad crearlo. A continuación, le ofrecemos nuestros consejos para trabajar desde casa en las mejores condiciones:
Ponerse en modo de trabajo
Cuando se sale de casa para ir a la oficina, resulta sencillo sumergirse en un entorno profesional que favorece la concentración y el buen desempeño. En casa, esta transición no es tan evidente. Permanecer en pijama o trabajar desde la cama, aunque pueda parecer tentador, no es lo más adecuado para mantener la concentración.
Por ello, nuestro consejo es prepararse para trabajar de la misma manera que lo haría al dirigirse a su lugar de trabajo. Vístase, tome un desayuno adecuado y comience su jornada a una hora fija. Este enfoque le permitirá entrar en un estado mental más productivo con mayor rapidez.
Una buena organización es clave
Si esto es importante en la oficina, es aún más importante en casa. Debe organizarse para no dispersarse. Lo ideal es establecer horarios para trabajar y cumplirlos en la medida de lo posible. Lo mejor sería mantener los mismos horarios todos los días para tener un ritmo constante. ¡Será mucho más eficiente!
¿Y el secreto de una buena organización? Objetivos claros y listas de tareas. Sin embargo, mantenga el realismo y no se fije metas demasiado ambiciosas, podría desanimarse. Y realice tarea por tarea.
Tener una habitación o espacio dedicado
Si tiene la suerte de poder encerrarse en una oficina para trabajar, ¡genial! Será más fácil concentrarse y desconectar después. Lo ideal es poder equiparla con muebles adecuados: como mínimo, un escritorio y una silla, e incluso algunos armarios. Además, podrá dejar todas sus cosas en el mismo lugar.
En caso de que no tenga una oficina, elija un espacio dedicado al trabajo con todo el equipo a mano: ordenador, bolígrafos, libretas, teléfono... Evite la cama o el sofá: no solo no le darán ganas de trabajar, sino que también son poco recomendables por razones obvias de postura incorrecta. La adopción de un escritorio eléctrico transforma radicalmente su experiencia de trabajo diario. Diseñado para promover una dinámica de trabajo más saludable, le libera de la restricción de estar sentado durante horas. Gracias a su funcionalidad ajustable, tiene la libertad de alternar entre estar sentado y de pie a su gusto. Esta flexibilidad no solo reduce los riesgos asociados con el sedentarismo como el dolor de espalda y la fatiga, sino que también estimula la productividad y la concentración. Al integrar un escritorio eléctrico en su espacio de trabajo, da un paso más hacia un entorno de trabajo más ergonómico y beneficioso para su bienestar general.
Limitar las distracciones
Identifique los elementos de su hogar que podrían captar su atención y evitar que se concentre en sus tareas profesionales. Por ejemplo, puede apagar el teléfono para evitar la tentación de responder mensajes o revisar sus redes sociales. Si comparte su hogar con otras personas, avíseles para que no le molesten. Si teme ser molestado por ruidos externos, unos buenos auriculares y música le serán muy útiles.
Hacer pausas
Permanecer sentado en un escritorio durante horas no es saludable e incluso es contraproducente. Haga pausas regularmente: de 5 a 10 minutos según necesite. Baje a la cocina a prepararse una taza de té, revise sus redes sociales, haga algunos estiramientos. También puede aprovechar un momento para hacer sus tareas domésticas, ¡será menos trabajo después de su jornada laboral!
Mantenerse en contacto con sus colegas o empleados
Aunque trabaje solo en su oficina, sigue formando parte de un equipo. Existen muchas formas de comunicarse con sus colegas. Lo ideal es programar reuniones regulares para revisar su agenda, hacer un seguimiento de los proyectos y abordar posibles obstáculos que puedan surgir.
Como gerente, debe garantizar que el trabajo se lleve a cabo de manera efectiva, pero sin interferir excesivamente en la dinámica de sus colaboradores. Es fundamental estar disponible para ofrecer apoyo cuando sea necesario.
La clave del éxito radica en la confianza y una comunicación efectiva.
¡Desconectar por completo y relajarse!
Ya lo hemos mencionado anteriormente, pero es difícil distinguir entre la vida profesional y personal cuando se trabaja desde casa. La solución: cuando termine su jornada laboral, desconecte. ¿Cómo? Haciendo ejercicio, meditando, leyendo, viendo amigos, pasando tiempo con sus hijos... elija lo que le relaje y le distraiga. Le recomendamos que ventile su mente y salga de casa: camine, vaya de compras... Trate también de alejarse de las pantallas. El objetivo: desconectar del trabajo para volver a él mejor al día siguiente.
Siguiendo estos consejos, el trabajo desde casa se convierte casi en un juego de niños. Podrá disfrutar de los beneficios del teletrabajo sin sus inconvenientes. Eficacia, ahorro de tiempo y flexibilidad están garantizados.